lunes, 20 de mayo de 2013

Lo que trae y atrae de la noche.

  La noche me espera, me condena y me lleva a comprender el silencio rotundo. Es una invitación a detenerme y pensar antes de soñar, el preámbulo del día antes para saber que sucederá después con expectante curiosidad. Noche, ambivalente, amada y odiada. Es mi forma de contemplar este momento balances y rendición de cuentas.

Noches.

La noche me espera, 
mientras tenga vida,
durante cuando muera.

Me condena a pensar, 
merece la pena avanzar.

Me lleva cada día más,
a no limitarme nunca
y a no rendirme jamas.

HSimón.

domingo, 12 de agosto de 2012

Capitulo III. Mi inframundo

No soy poeta, pero escribo porque lo siento.
Ni tampoco escritor, no le dedico cien por ciento.
Soy un esporádico amante de las letras, como el polvo al viento.
Que sin saber cómo me encorvo a escribir, paso el tiempo.
Le pertenezco a la vida, la disfruto lento.
Olvido deprisa como el parpadeo contento.
Aún me tiembla la rodilla cuando nuestro amor es cuerdo.


HSimón

miércoles, 2 de mayo de 2012

Capitulo II. Percepción de la inspiración.


Inspiración vivo, y en cada fragmento de tiempo que inhalo, siento un aire frió que rema dentro de mi y  se permuta en calor. Me refiero a la acción consecutiva y creación aleatoria de nuestra obra, ¿para qué? o ¿por qué?, la verdad no lo sé, pues bien. Creo que es un amor que degusta sensaciones, para mi  en lo personal creo que es por sentir la satisfacción y admiración de lo que hacemos. Cuando me inspiro saco a flote lo mejor de mí y nunca logro tocar el fin de lo que escribo, es como si fuese un afán a la corrección. Siempre convencido en hacerlo mejor, como estás letras que no buscan la perfección sino un sentido. Y luego mis ojos se deslizan una y otra vez sobre lo que leo y vuelvo nuevamente a escribir. 


HSimón

domingo, 1 de enero de 2012


Capítulo I . Despertar


Hoy escribo letras que conformen la palabra "cambio". Un cambio traducido en hechos, no en promesas que contribuyan a ese cómplice vinculo entre lo cíclico y la vida. Sin embargo, espero mañana que  aquellas letras me escriban para conformar la palabra sucesora “consecuente”.  
                                                                                       HSimón.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Un momento, mi momento.

Me concedo un momento, mi momento. Mi alma esta inquieta, es cierto, inquieta de no escribir o más bien de escribir sin expresar y sin exhalar lo que llevo dentro. Como perpetuar cada momento que me brinda la vida , cada acertijo, cada aprendizaje minucioso. Aprendizajes  impregnados de un día a día por vivir sin intervenir, sin conocer lo que se nos viene. Que complejo seria escribir cada instante presente o ausente; presente digo porque mi alma esta inquieta, ausente exclamo porque sin la inquietud que me mueve no dejaré huellas. Muchos se rehúsan a escribir por pudor al mundo, sin embargo, el pudor esta envuelto en uno mismo. Me concedo un momento, mi instante de inquietud infinita, inquietud que llevó dentro es vida y más allá de vida son huellas que ni la ausencia ni el pudor, resistirán mi alma inquieta...
HSimón.