A continuación tengo el agrado de
presentar mi particular hipótesis de vida, la que me he esmerado en titular como: “El Arte de conocer”. Pues bien, no
pretendo ser tedioso con dicha filosofía más bien quiero ser preciso y
conciso. Tal cual, el titulo lo indica y
como la mismísima vida me lo ha terminado de convencer.
Postulo entonces que conocer es un Arte, o sea, me explico, Arte desde el
óptica de expresar ideas, emociones y pensamientos destinados a descubrir. Sin
embargo, a lo largo de mi corta vida aún y con el paso de los años me ha
decepcionado conocer personas que se describen con palabras como la verdad absoluta, creando la imagen
que ellos profesan ser. Dejando fuera el análisis, observación y el descubrimiento mismo con lo vivido y lo que vivimos, y
así poder captar y crearse nuestra propia imagen de lo que uno ve y piensa.
El mundo está envuelto de cientos de millones de inframundos que los creamos
nosotros mismos al pasar por esta vida y con todas sus diferencias sumamos un
mundo. En la vida merece la pena lo vivido, vivir para contarlo, no para que te
lo cuenten. Me rehúso a pensar que conocer con sólo palabras se describa lo que podemos percibir de igual forma o instancia que nos entrega la vida al vivirla.
"Tu descripción termina, cuando mi percepción comienza."
HSimón.